MINISTERIO
DE LA PROTECCIÓN SOCIAL
18% corresponde a mujeres
40 MIL CASOS REPORTADOS DE SIDA EN COLOMBIA
Bogotá, 29 Noviembre de 2004.El ministro de la Protección Social,
Diego Palacio Betancourt, informó que en Colombia se han reportado 40 mil casos
de sida. De esta cifra un 18 por ciento corresponde al sexo femenino. Es decir
que la enfermedad afecta a 7.200 mujeres colombianas.
El Ministro
explicó que la prevalencia del sida en el país es del
0,7 por ciento. Esto significa que aunque hayan sido reportados 40 mil casos,
las personas afectadas podrían llegar a 180 mil.
“Cuarenta
mil colombianos identificados y cerca de 180 mil que podrían estar afectados,
exige que le pongamos mucho cuidado a este tema entre todos los colombianos”,
indicó el ministro Palacio.
Los estudios
del Ministerio estiman que hacia 2010, la prevalencia
de la enfermedad, al ritmo actual, estaría llegando al 1,5 por ciento. Es decir
que el número de colombianos con sida estaría entre 600 mil y 800 mil personas
para dicho año.
La zona del
país donde se concentra actualmente el mayor número de casos es Bogotá con el
25 por ciento. Le siguen Córdoba, Cesar y Meta.
Cabe
destacar que hasta hace 10 años la relación era de 10 hombres afectados por
cada mujer. Hoy se da un caso en mujeres por cada tres en hombres.
En la
actualidad el sida se da en un 51 por ciento entre la población heterosexual,
28 por ciento en bisexuales y 35 por ciento en homosexuales y otros.
Alrededor de
130 mil mujeres se han practicado el examen de transmisión vertical, en el
momento del embarazo. De ellas, 234 han dado positivo. Y en el 80 por ciento de
estos casos, el sida se ha dado en mujeres que mantenían relaciones estables.
El Ministro
de la Protección Social indicó además que el 50 por ciento de los casos de sida
se ha adquirido a los 20 años de edad en promedio. Y el 51 por ciento en
relaciones heterosexuales.
De acuerdo
con el Ministerio, la tendencia de afectación en mujeres es cada vez mayor.
“Podemos
asumir que la gran mayoría de estas mujeres, que hicieron parte del proyecto de
transmisión vertical, fueron infectadas por sus compañeros sexuales estables”,
aseguró el Ministro.
LUCHA
CONTRA EL SIDA EN EL MUNDO
Ante este
panorama, el Ministerio de la Protección Social, con el apoyo de las Naciones
Unidas, se ha sumado a las actividades que se realizan con motivo de la
conmemoración del Día Mundial del Sida, que busca detener la expansión de esta
enfermedad, prevenir nuevas infecciones, promover un acceso equiparado al
tratamiento y mitigar el impacto de la enfermedad.
Según el
Ministerio, la alta vulnerabilidad de la mujer ante el sida es determinada por
múltiples factores. Entre ellos, conocimiento inadecuado del tema, acceso
insuficiente a servicios preventivos, incapacidad para negociar relaciones
sexuales protegidas y falta de métodos de prevención del VIH controlados por
las mujeres, como los microbicidas. Igualmente la alta vulnerabilidad física
ante el virus.
“Las
relaciones de poder entre hombres y mujeres ponen en desventaja a la mujer en
los aspectos de negociación y uso consistente del condón. Las mujeres se
infectan a edad más temprana que los hombres, simplemente porque se relacionan
con frecuencia con hombres mayores (dentro o fuera de la relación estable),
quienes han tenido mayor posibilidad de haber adquirido el VIH con
anticipación, en razón a la edad y a haber tenido un mayor número de contactos
sexuales”, explicó el ministro Palacio Betancourt.
A esto se
suma la inequidad de género y de desigualdad social, económica, educativa y
laboral de la mujer, al igual que la permisividad para que sus compañeros
sexuales estables tengan múltiples relaciones sexuales casuales, ya sea con
otras mujeres o en ocasiones con otros hombres, sin utilizar las medidas de
protección adecuadas, como el condón.
En Colombia
la “feminización” de la epidemia está ocurriendo gradualmente en algunas
regiones, principalmente en los departamentos de la Costa Caribe. Allí es
necesario entrar a estudiar qué factores sociales, económicos o culturales
están influyendo para que las mujeres estén siendo mayormente afectadas.
Por otra
parte, se sabe que para las mujeres en situación de desplazamiento forzado
puede haber factores adicionales de vulnerabilidad. Dado que el fenómeno del
desplazamiento genera desarraigo, desprotección y marginalidad, son muchas las
mujeres, y en particular las menores de edad, que pueden verse expuestas a
situaciones de abuso, violencia y en ocasiones incluso verse compelidas al
trabajo sexual.
En el campo
educativo, aunque en las últimas décadas las mujeres han tenido mayor acceso,
están más afectadas por el desempleo, y cuando acceden a él, la discriminación
puede darse en términos de remuneración salarial.
Esto genera
una situación de desigualdad y resta a la mujer posibilidades de asumir
decisiones sobre su propia sexualidad o su propio cuerpo, al interior de las
relaciones de pareja, donde los hombres tradicionalmente asumen un rol machista
y de dominación.
LA
CAMPAÑA
La Campaña
Mundial contra el Sida para 2004: “Mujeres, Niñas, VIH y Sida”, fomenta el
acceso universal a la educación, promoviendo el incremento continuo de la
escolarización de las niñas y de su acceso a educación secundaria, y
fortaleciendo procesos educativos basados en aptitudes para la vida.
Esto con
énfasis en la adopción de estrategias adecuadas para la reducción y eliminación
de las desigualdades de género y para la protección y defensa de los derechos
sexuales y reproductivos de las mujeres, los cuales incluyen:
· Derecho a
una adecuada nutrición y atención en salud desde la infancia, como bases indispensables
para la buena salud en la edad reproductiva.
· Derecho a
una educación sexual no sexista ni discriminatoria desde la infancia, que
favorezca el conocimiento y autocuidado del cuerpo y
el ejercicio de una sexualidad libre, gratificante y responsable.
· Derecho a
decidir libremente si tener o no tener hijos, derecho a información y
orientación sobre anticoncepción y acceso fácil y adecuado a los métodos más
eficaces.
· Derecho a
que se reconozca el placer sexual como prerrogativa inherente a las personas y
a que se respete la orientación sexual y el ejercicio libre y autónomo de su
sexualidad.
· Derecho a
una vida libre de maltrato y de violencia sexual.
· Derecho a
igualdad con los hombres en cuanto a las responsabilidades familiares,
incluidas la crianza de los hijos e hijas y las tareas domésticas.
· Derecho a
que los hombres se comprometan con el cuidado de su propia salud sexual y la de
su esposa o compañera.
· Derecho a
participar en la formulación de políticas basadas en principios éticos y equitativos
en materia de sexualidad y reproducción.
La campaña
procura también reforzar los comportamientos masculinos positivos, abordando
las percepciones de género en los diferentes entornos sociales y culturales,
cuestionando determinadas creencias y propiciando cambios de actitudes y
comportamientos orientados a la reducción de las desigualdades de género.
El abordar y
promover la reducción de estas desigualdades tiene por objeto beneficiar a
mujeres y hombres, quienes también son vulnerables a la infección por el VIH a
causa de la desigualdad entre géneros.
Finalmente
promueve y aboga por un mayor apoyo político y financiero para la investigación
en microbicidas vaginales. Los microbicidas son una de las opciones preventivas
más prometedoras que se vislumbran en el horizonte.
Se
espera que la primera generación de microbicidas efectivos pueda estar
disponible en un plazo de cinco años, pero la inversión en investigación y
desarrollo de microbicidas debe ampliarse en forma rápida y radical si se
pretende hacer realidad esta esperanza.