El apoyo de la tecnología en el proceso de auditoría de estados financieros. El crecimiento a nivel tecnológico se ha considerado como uno de los mayores impactos del presente siglo. A diario se puede observar el avance de la tecnología y sus repercusiones, por ejemplo en las comunicaciones, al punto de permitir acercarnos de forma inmediata a cualquier noticia o situación sin importar el lugar, o incluso situaciones mucho más robustas que van en contra de la ética, tales como los ataques cibernéticos. Esta razón conlleva a que las empresas implementen y permanezcan actualizadas en todo tipo de tecnología con el fin de asegurar su información, la misma que es en muchos casos confidencial, y requiere un alto grado de seguridad para acceder a ella sin importar el uso que se le esté dando, ya sea productivo, de servicios, información financiera y contable, entre muchos otros. La auditoría a los estados financieros, cumple con la actividad de examinar una empresa mediante la revisión de sus cifras, así como los procesos en los que debe recurrir para la presentación razonable de la información financiera. Dichos procesos van enfocados al examen de auditorías operativas, financieras y tecnológicas. Teniendo en cuenta de manera general la aplicación de las Normas Internacionales de Auditoría, parte de las actividades están enfocadas al control de calidad de los estados financieros, las responsabilidades del auditor respecto la documentación, la identificación de posibles riesgos de fraude, disposiciones legales, identificación y valoración de riesgos, obtención de evidencia de auditoría, procedimientos sustantivos, procedimientos de comunicación externa, manifestaciones escritas, evaluación de hechos posteriores, entre otros, con el fin de formar una opinión a los estados financieros y la emisión de informe para la empresa respecto las observaciones realizadas dentro del encargo. Actualmente las tecnologías han sido de gran ayuda a la hora de llevar a cabo una auditoría en una empresa, no solo para tener un repositorio de información correspondiente a papeles de trabajo y procedimientos propios de la auditoría y de quien la realiza, sino para evaluaciones enfocadas a la actividad, tales como hojas de cálculo, a partir de los cuales se puede apoyar para herramientas fundamentales como el muestreo, análisis de información de una base de datos, gráficos, procedimientos analíticos sustantivos, entre otros. Por otro lado, las operaciones de auditoría informática para las empresas a las cuales se desarrolla la auditoría tiene diferentes enfoques, entre los cuales se destaca la consistencia e integridad de bases de datos, la seguridad aplicada a un aplicativo identificando controles y evaluando posibles riesgos, la revisión de la fiabilidad se los sistemas de información y equipos, entre otros. Es posible un mayor uso de las tecnologías que permitan hacer una evaluación de auditoría más robusta y con mayor seguridad de los resultados. Es de anotar, que no todas las empresas se deben manejar con los mismos criterios a la hora de definir uno u otro procedimiento de examen y para ello se requiere la diligencia profesional del auditor, como base para identificar cuáles son los principales riesgos y controles y sobre que se va a tener un mayor enfoque, para de esta forma dar una opinión más acertada a la realidad económica. Sin embargo, algunas de las consideraciones abre la posibilidad a tener un sistema integrado a los propios aplicativos de la compañía, esto con el nivel de seguridad requerido para ello y seguramente implementando un procedimiento junto con la compañía para el desarrollo del mismo; lo anterior permitirá tener un mayor control de las operaciones que se pueden registrar en un aplicativo contable o de procedimientos, de forma que al encontrar un registro que no está acorde a la cotidianidad, genere una posible alerta la cual deberá ser explicada. Esto lograría evitar situaciones de fraude o error que puedan generarse y que afectan directamente la información financiera. Los procedimientos de tecnología en las empresas van a pasos agigantados, por lo cual es necesario que un equipo de auditoría de sistemas junto con la auditoría financiera se ciñan a un procedimiento acorde con las necesidades de una empresa, y en la medida que se pueda desarrollar, se adopten mejores prácticas, esto debido a que toda la información hoy por hoy se encuentra en un repositorio digital y la misma debe contar con la seguridad suficiente para primero, no generar ninguna pérdida de información y segundo, estar en constante examen de forma tal que se pueda observar cualquier tipo de inconsistencia sin que ello lleve a tener un impacto mayor al no evidenciarlo. Es claro que en muchos de los casos el manejo de la información es confidencial, pero no por ello un auditor no puede tener acceso a la información, con esto no se quiere llegar a que todos los procesos se deban manejar y revisar de forma tecnológica, lo que se pretende es que en la medida de las capacidades el principal reto es que los procedimientos que se puedan revisar de esta forma cuenten con la suficiente capacidad profesional y técnica para evaluarlos como tal, lo cual puede generar mayor eficiencia y disminuir los tiempos de revisión en los procesos. Mantener un adecuado proceso de auditoría es base fundamental para generar mayor razonabilidad en la información financiera, esto permite la seguridad para todos los usuarios de la información, ya sean inversionistas, clientes, proveedores, empleados e incluso el propio Estado. David Leonardo Ardila Segura Contador Público Universidad Santo Tomás Ingeniero de Sistemas Universidad EAN - En curso Editor Especialista Contable y Tributario Correo electrónico: davidardila6@hotmail.com


z